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¿Cuánto Tiempo Necesitará Terapia de Lenguaje mi Hijo?

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by Lucy Windevoxhel

Esta debe ser una de las preguntas más frecuentes que me hacen los padres. Realmente quisiera poder darle una respuesta exacta y no es así. Pero, por favor, continúe leyendo. A pesar de que no puedo decirle cuánto tiempo de terapia de lenguaje va a requerir su hijo, SÍ puedo decirle cómo sacar el máximo provecho del tiempo que su hijo pase en terapia.

En primer lugar, hay muchas variables que afectan el tiempo de terapia que necesitará un niño. La primera es el tipo de trastorno. Algunos son trastornos de por vida, tales como el Sindrome de Down o el Autismo, en estos casos los niños podrían necesitar tratamiento durante toda su vida. La gravedad de la patología es otro factor a considerar. La edad del niño (mientras más temprano comience a recibir terapia mejor será el resultado), y por supuesto, las habilidades del terapeuta y la participación de la familia en el proceso de tratamiento, también son aspectos a considerar. Como puede ver, algunos de estos factores escapan a nuestro control, pero hablemos ahora de aquellos que usted SÍ puede controlar.

  • Intervención Temprana: voy a dedicar un artículo a este tema pero lo más importante en este momento es que si usted piensa que su hijo puede tener un retardo o trastorno en el lenguaje o el desarrollo del habla, mientras más pronto obtenga un diagnóstico y comience el tratamiento, mejor.
  • Participación de los padres. Acostumbro decirle a los padres con los que trabajo lo siguiente: si su hijo recibe 2 horas de terapia a la semana y está despierto 12 horas al día, su hijo recibe tratamiento sólo el 2% del total de su tiempo en vigilia. Sin embargo, si usted acompaña a su hijo durante las sesiones de terapia, ya sea participando, observando o escuchando, puede tratar de invertir 20 minutos diarios realizando actividades de seguimiento con su hijo. Esto, sumado a la terapia que recibe con su terapeuta, duplicará la cantidad de terapia que recibe. Adicionalmente, su terapeuta puede decirle cómo integrar estrategias a sus rutinas diarias a fin de trabajar en los objetivos de la terapia durante sus actividades cotidianas. De esta forma agregará más de 20 minutos cada día, sin hacer nada adicional, solamente cambiando un poco sus rutinas. Esto es particularmente cierto cuando hablamos de terapia de lenguaje con niños pequeños. En caso de que usted no pueda estar presente durante la terapia, asegúrese de hablar con el terapeuta de su hijo todas las semanas para saber cómo puede ayudar a su hijo en casa.
  • Por último, cuando se trabaja con un patólogo del habla y el lenguaje, es perfectamente correcto que usted desee conocer sus credenciales y observar cómo trabaja con su hijo. ¿Los ve hacer progresos? ¿Tienen una relación armoniosa? De acuerdo a mi experiencia, incluso los mejores profesionales ocasionalmente encuentran un niño con el que no pueden establecer una buena relación y eso puede significar que el niño no colabore. La terapia requiere tiempo, por lo que es necesario darles al niño y al terapeuta un lapso de tiempo prudencial para establecer una relación armoniosa y de confianza, así como para observar avances, antes de decidir que la terapia no funciona. En caso de que usted crea que la terapia no está funcionando, por favor cambie de terapeuta, pero no suspenda la terapia.
Lucy Windevoxhel

Lucy Windevoxhel

M.S., CCC-SLP
Patóloga Bilingüe del Habla

Nacida en Venezuela, Lucy reside en los Estados Unidos desde 1993. Mientras estudiaba su maestría, recibió preparación en el trabajo con individuos con Trastornos del Espectro Autista. Es un líder certificado en los Programas Hanen: Se Necesitan dos para Hablar (It Takes Two to Talk) y Palabra Objetivo (Target Word), así como en el Programa Lindamood de Secuenciamiento Fonético (LiPS) y Visualizar/Verbalizar (Visualizing/Verbalizing). Además, Lucy tiene entrenamiento especializado en terapia oral motora a través de talleres de la compañía Talk Tools y de las Evaluaciones e Intervenciones Oromotrices Beckman.

‘Ningún soñador es demasiado pequeño; ningún sueño es demasiado grande’